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EL LABERINTO DE LA MEDINA

Tipo: Oferta ( yo tengo )
Orígen: MARRAKECH - Marruecos
Destino: MARRAKECH - Marruecos
Nº de Plazas disponibles: 9
Descripcion del viaje
MARRAKECH

Podrás comprobar como toda la vida de Marrakech gira en torno a la plaza de Djemaa el Fna y como va creciendo en intensidad conforme cae la tarde. La plaza resulta un verdadero paraíso de los sentidos dejándote arrastrar por los colores y olores de sus múltiples puestos de comida, los sonidos de los timbales, los crótalos y las alegres flautas de los encantadores de serpientes, las voces en idiomas desconocidos de los cuentacuentos, las tatuadoras de henna y los comerciantes que piden que te acerques a contemplar su mercancía.

Pasear entre los zocos, perderte por entre sus callejuelas, admirar (¡o comprar!) productos artesanos de cuero, madera, hierro, alfombras, lámparas, babuchas es parte de la esencia de este maravilloso país.

Otras cosa de que no debes perderte (¡y no lo harás!) es visitar las múltiples mezquitas de la ciudad, como Koutoubia, con sus 70 metros de altura y que ha servido de prototipo para posteriores como la Giralda de Sevilla, o la de Ali ben Youssef, la más antigua de Marrakech.

Al lado de la mezquita encontrarás la Madraza Ali ben Youssef, la mayor ciudad universitaria tradicional de todo el Magreb donde te quedarás absorto por la calidad de sus estucos y por la riqueza de la decoración de esta madraza, arquitectónicamente diferente al resto de las del país.

El mausoleo donde reposan las tumbas saadíes y es otra de las visitas recomendables de Marrakech, ya que merece la pena visitar sus salas, muestra del arte decorativo andalusí, mereciendo mención especial la sala donde está enterrado el sultán al-Mansour, sustentada por doce columnas de mármol bajo un techo de madera.

Otra opción en esta ciudad son los jardines Majorelle, propiedad de Yves Saint-Laurent y repletos de cactus, buganvillas y bambú. O si prefieres relajarte tras una dura jornada, nada mejor que un "hamman" y disfrutar de la tradición musulmana de los baños públicos en la piscina gélida y de agua caliente.

ESSAOUIRA

En Essaouira se respira un aire distinto al caótico bullicio marroquí. En esta ciudad de calles ordenadas y amplias que incitan a recorrerlas una y otra vez, nos encontraremos en las escondidas callejuelas artesanos de la madera, orfebres y artistas a los que nos les importará que les observes mientras trabajan y cientos de pequeños comerciantes donde podrás adquirir las mejores tallas del país.

Y tras recorrer los distintos zocos que pueblan el corazón de la medina, nada mejor que pasear por el viejo puerto, bañarse en la playa y sentarse en una terraza a degustar un té con menta, nada mejor que subirse a las murallas a observar la puesta de sol.